Jaume Pont lidera el grupo de cinco ganaderos catalanes que el pasado mes de febrero compró el 60% de ATO al grupo Central Lechera Asturiana. El empresario afirma que “las subvenciones al sector lácteo tienen que desaparecer”.
Según Pont, los productores sufren “una inflación bestial en los costes de producción que no podemos repercutir”y se queja de los elevados márgenes de la distribución.
El empresario ganadero asegura que el Gobierno “interviene el mercado de forma trotskista”, discriminando a las grandes explotaciones.
“La gente se escandaliza porque un litro de leche vale un euro y un cortado, ¡1,20 euros!”.
“La distribución se queda entre el 60% y el 70% del margen de la cadena de valor”.

















